Fuerza hermano, que más puedo pedir. Véncete a ti mismo y mata los malos espíritus que te entristecen. Sé el confindente y portador de tu propio espíritu. Aprovechate de tus tiempos, de tus cualidades y de tus acentos. Sé tu propio amigo y enamórate otra vez de la alegria. Deja que la tibieza de las sonrisas te apaguen el frio, y que tus zapatillas empiezen otra vez a rodar. Deja atrás las calles llenas de pozas grises y llenas de agua turbia para subirte en la vereda del frente. Deja de caminar por la sombra y saca la cara a la luz. Que sea el sol el que te cicatrice más las cicatrices, y que el aire te llene de nuevo los pulmones. Sácate el plomo de la sangre con nosotros, hermano, que acá siempre va a haber luz para que entre todos la reflejemos cuando en ti por un minuto deja de estar.
Te invito a que seamos anarquistas entre todos para ganarle al doler y al llorar. Que todas las recompensas sean sonrisas y mas sonrisas. Asi apagamos todos juntos el frio, y llamamos al presente y asi nos presente un futuro. Te invito a que seamos uno hermano, que el sol siempre sale para todos, solo hay que dejar la sombra atrás.